Centro Khalma-Medicina Alternativa-Terapias de Salud Natural.

Drenajes Linfáticos

El drenaje linfático manual es un método terapéutico manual, que debe ser aplicado siempre por un profesional de la salud, en concreto por un fisioterapeuta, si queremos obtener todos los beneficios que este famoso método puede darnos.

En los últimos tiempos, preocupados como estamos de nuestra figura y nuestro peso, se ha “corrido el rumor” de que el drenaje elimina la celulitis y adelgaza, esto no es del todo cierto, por eso queremos que sepan en realidad lo que hacemos y podemos conseguir con la aplicación del drenaje linfático.

La linfa, es un líquido que en nuestro organismo tiene sus propios conductos de circulación y que describe un circuito similar al de la sangre, con la salvedad, de que la velocidad a la que fluye la linfa por nuestro sistema es mucho más lenta que la de la sangre, más conocida por todos. Éste, es uno de los motivos por los que es más fácil que se acumule en determinadas zonas dando lugar a hinchazones de tacto blando, que no son más que edemas linfáticos, es decir, acumulación de líquido linfático en determinadas zonas de nuestro cuerpo. Se da el hecho de que en ocasiones estas zonas se corresponden con otras de típica acumulación de células grasas, como las caderas, el abdomen, los brazos…pero no se trata de acúmulos grasos cuando hablamos de edema, sino de líquido linfático.

Lo que la linfa hace en condiciones normales es moverse por los canales linfáticos y derivar en ganglios, que están en axilas, ingles, cuello…cuando se produce el edema, la linfa no es capaz de derivar en estos ganglios y se acumula, lo que hacemos con las maniobras de drenaje, es ayudarle a que vuelva a su circuito y acompañarlo hasta los ganglios donde debe drenar. Con ello conseguimos que desaparezca de los puntos donde se ha acumulado y que la zona recupere su aspecto normal de elasticidad y tersura.

La linfa transporta sustancias que la sangre no es capaz de transportar, porque son demasiado “grandes” y pesadas para ella, principalmente proteínas, al moverlas y llevarlas de nuevo a su sitio, mejoramos la circulación linfática y disminuimos la “retención de líquidos”, de esta manera al sentirnos menos pesados, nos movemos con más facilidad y a nuestros músculos le es más fácil trabajar. Realizando después los ejercicios apropiados, obtendremos los beneficios de la actividad física antes y con más facilidad, pero nunca conseguiremos con el drenaje linfático eliminar celulitis (que son células grasas, no las que tiene la linfa) ni mucho menos adelgazar, si bien, nos notaremos más ligeros y deshinchados los puntos de acúmulo linfático, nuestra piel y musculatura mejorarán y se verán más tersos y con mejor forma.

Como conclusión, si su problema es la retención de líquidos, hinchazón de pies (más frecuente en verano) o abdomen, o sensación de pesadez en piernas, brazos…el tratamiento que debe elegir es el drenaje linfático manual, que además de solucionar todos estos problemas le aportará una gran sensación de bienestar, ya que se trata de maniobras suaves, lentas e indoloras.

Fuente: www.qfisio.com

Responder